En el año 2005, en las fiestas en honor a la Virgen de la Natividad, en la era Valico se desarrollaron una jornada de juegos tradicionales aragoneses: tiro de barra, tiro de palo, tiro de soga, etc.

Tiro de soga

Pulso de pica
En el año 2005, en las fiestas en honor a la Virgen de la Natividad, en la era Valico se desarrollaron una jornada de juegos tradicionales aragoneses: tiro de barra, tiro de palo, tiro de soga, etc.

Tiro de soga

Pulso de pica
La Iglesia Parroquial de la Natividad es un edificio de sillería, de una nave de tres tramos, con una capilla a cada lado, cubiertas de terceletes y combados. Hay coro en lo alto, a los pies, sobre maderos, con frente adintelado.
La entrada es renacentista, de arco de medio punto entre columnas estriadas que sostienen un entablamento; al interior está protegida por biombo de cuarterones. Otra puerta de arco de medio punto, cegada en la actualidad, hubo en el lado del evangelio.
La torre está en el centro de la cabecera; es de tres cuerpos de sillería, de los cuales el primero es de planta cuadrada; el segundo, también de planta cuadrada, tiene curvas las esquinas, y el tercero es de planta ortogonal. Estos dos últimos tienen enmarcados los frentes por pilastras resaltadas. La torre se construyó a caballo de los siglos XVIII y XIX.

Vista lateral de la Iglesia de la Natividad
En los alrededores del pueblo se encuentra el Tozal del Lobo, de fácil acceso y a escasos 2 kilómetros del núcleo de población. Allí se hallaron los restos de un poblado neolítico, en cuyo interior y en campos antiguos se hallaron cincuenta hachas de piedra pizarrosa perfectamente pulimentadas, custodiadas durante años por el párroco del lugar, y que actualmente se encuentra en el Museo Provincial de Huesca.

Voluntario durante las excavaciones arqueológicas

Todo pueblo que se precie ha de tener bingo en sus fiestas. En los descansos de la orquesta, unos por dinero y otros por enfermedad diagnosticada, jugar al bingo se ha convertido en tradición. Dinero, enciclopedias, bicicletas y jamones son ejemplos de los magníficos premios que pueden tocarte.

Las azafatas del bingo.
Adivina, adivinanza…

Ni es el puticlub de mi pueblo, ni la casa de la Pantera Rosa.
Es la casa de los mejores güevos del mundo mundial. Bien frescos. Y eso es lo que se lleva en primavera, verano, otoño e invierno. Natural y frescor 100%.
Trastos tan vintages como éste os podéis encontrar por las calles del pueblo. No sólo de tractores vive el hombre, también de motocarros.

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